Arte Marginal

martes, 4 de agosto de 2009

¡¡Los de Cuatro sí que saben escribir críticas!!



Madonna besa a Madonna



El pasado jueves 23 de julio Madrid recibió la visita de Madonna, tras diecinueve años de ausencia en la capital. La expectación era grande, pero no logró agotar la venta de entradas (40000 asistentes no fueron suficientes para llenar el Vicente Calderón).

Fiestas zíngaras, cultura yiddish, eurodance, Keith Haring, hip hop, boxeo… Todo cabe en un espectáculo que engancha más que la cuarta temporada de Lost. Presidido por dos enormes letras M, el escenario no para de transformarse para dar paso a una banda (batería y guitarras incluidas), DJ, bailarines… incluso Justin Timberlake está presente, aunque sólo virtualmente. Canciones de su último disco y la mayoría de sus grandes éxitos. Nos faltó que interpretara Like a Virgin, pero por lo que hemos oído, su religión actual “no se lo permite”.


Además de reina del pop, Madonna es la reina del postmodernismo: pastiche de clásicos, recopilatorios de ella misma, Baltimore Club y Michael Jackson. Las etapas de su evolución quebrantan cualquiera de las teorías de Darwin, lo que quedó demostrado en nuestro momento favorito del concierto: el tema She is not me, en el que aparecieron cuatro “Madonnas” de distintas épocas… Compartían escenario la Madonna Australopithecus, ataviada con su mítico traje de novia, y la Madonna Sapiens, más rapper que nunca. La Sapiens acabó besando a la Australopithecus… ¿la Madonna actual besa a la Madonna impoluta? Preferimos no buscar significado a esta metáfora.


En Puro Cuatro nos quitamos el sombrero ante el inmenso poderío de esta mujer y nos preguntamos ¿cuál será el siguiente eslabón de su cadena evolutiva?


1 comentario:

Pez dijo...

Por fin alguien hace la crítica del concierto y HA IDO al concierto.
Fue enormisimo, enormisimo.